Nota elaborada por Paula Galdeano
Pasante del Bachiller de Comunicación del Colegio Parroquial de Santa Lucía


28/09

Nos sumamos a la lucha contra la sordera y te invitamos a que te sumes vos también mediante la información y la prevención.

Recordá que los grandes cambios, se logran con pequeños cambios de hábitos.




El día Internacional de la Sordera se celebra con motivo de dar visibilidad a las personas que tienen algún tipo de sordera o problema auditivo.



¿Sabías que...?  
 
  La sordera se mide en niveles, estos pueden ser: parcial o total.
Entre las razones más comunes que producen la sordera se encuentran las siguientes formas:
Cognitiva: Se puede dar en el momento del nacimiento o poco después y puede deberse a diversos factores.
Adquirida: Puede provocarse por enfermedades infecciosas, infección crónica del oído, algunos medicamentos, exposición al ruido, etc.
   
Causas  
 
  Hábitos que producen sordera:
Tabaquismo: La composición de algunos cigarrillos afectan las arterias encargadas de llevar la sangre al oído interno.
Tomar medicamentos sin control: Algunos medicamentos como los ototóxicos y los antibióticos pueden causar daños graves en el oído interno.
El ruido excesivo: Escuchar sonidos a volúmenes altos puede derivar en una grave infección del oído que lo daña irreversiblemente.
   
Algunas señales  
 
  Algunos síntomas que indican hipoacusia:
• Ciertos sonidos que parecen demasiado fuertes en un oído.
• Dificultad para seguir conversaciones cuando dos o más personas están hablando.
• Dificultad para oír en ambientes ruidosos.
• Dificultad para diferenciar sonidos agudos.
• Menor problema para escuchar las voces de los hombres que de las mujeres.
• Voces que suenan entre dientes o mal articuladas.
   
Prevención  
 
  Algunos consejos que te pueden servir como
prevención de la sordera:
• Reducir el tiempo de exposición a ruidos
excesivamente altos.
• Respetar los niveles de ruidos establecidos.
• Estar en alerta ante cualquier tipo de señal
de hipoacusia.
• Mantener una buena higiene.
• Control anual con el otorrinolaringólogo.
• Disminuir el uso de auriculares.